Interior todavía no ha interrogado al periodista de la cadena BBC. - La Nación Digital

topads

Ads Here
LightBlog

martes, 7 de septiembre de 2010

Interior todavía no ha interrogado al periodista de la cadena BBC.

La historia de la cinta de vídeo narrada por el periodista de la cadena británica BBC, Clive Myrie, puede dejar en evidencia al Ministerio del Interior español sobre el conocimiento de una tregua de la banda terrorista ETA. Fuentes jurídicas consultadas por LA GACETA han señalado que el periodista Myrie podría haber incurrido en un presunto delito de colaboración con banda armada porque ha tenido en su poder un documento que difunde la ideología de una banda terrorista y no lo ha denunciado a la Policía. Sin embargo, otras fuentes jurídicas abogan porque, aun no pudiendo suponer la comisión de este delito, es innegable que la Policía en el curso de su investigación sobre el entorno de ETA y la elaboración del vídeo del alto el fuego debería haber interrogado ya al periodista. Sobre todo, para averiguar la identidad del hombre que le entregó la cinta, bien porque sea miembro de la banda terrorista o bien porque sea un hilo conductor para llegar a ella.

La pregunta para este periodista es obligada. ¿A quién protege? ¿A su fuente? ¿Con quién colabora? Si se excusa en la causa de justificación del cumplimiento de un deber, oficio o cargo, según un ex fiscal, “ésta tiene unos límites que no son suficientes para eximirle de una posible responsabilidad penal”.

A partir de este momento, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado deberían llamar a declarar al periodista Clive Myrie para que aclare los pormenores de cómo consiguió la cinta y dé explicaciones sobre las fechas que aparecen en su relato.

Según comenta el periodista, “la cinta le fue entregada en una estación de tren de París, tras un encuentro previo en Londres con su fuente”. El documento explica cómo obtuvo el vídeo en el que ETA anuncia que hace meses adoptó la decisión de “no cometer acciones armadas ofensivas”. Para ello, explica el periodista, “que una persona que conocía y a la que no había visto desde hacía un año, contactó con él, a través de un email, y le trasladó que le había estado buscando. Además, le emplazaba para un encuentro en Londres para tomar un café”. Durante el transcurso de la conversación, su fuente le indicó que “las opciones de un Estado vasco independiente son tan remotas ahora como lo han sido durante los últimos 50 años”.

Baile de fechas
Asimismo, ponía en cuestión la violencia de la banda, y decía que podía estar entorpeciendo la causa del nacionalismo vasco, en lugar de facilitarla. “¿Podría ser que en realidad ETA esté lastrando la causa del nacionalismo vasco en lugar de colaborar con ella?”, dijo. Además, comparó la situación vasca con Cataluña: “El pueblo catalán ha conseguido más autonomía de Madrid y los separatistas allí no tienen un ejército de personas que ponen bombas y llevan pistolas”. Así las cosas, fuentes jurídicas han señalado a este diario que “el periodista debió poner en conocimiento de sus superiores jerárquicos la posesión de un documento que difundía la ideología de un grupo terrorista”. A su vez, “sus superiores deberían haber puesto este suceso en conocimiento de la Policía británica”.

Por lo que ha podido saber este periódico, la Interpol respeta la legislación del país donde se ha cometido el presunto delito; en este caso, tanto la consideración de ETA como banda terrorista y la presunta colaboración con ETA.

El periodista Myrie supo, presumiblemente, durante al menos dos semanas, que existía el vídeo, y lo tuvo en su poder algunos días anteriores a la fecha de su emisión. Esto se deduce de su propio relato y del hecho de que ya estuviera en el País Vasco el pasado sábado.

Myrie relata lo que su fuente le dijo: “No podemos hablarnos por teléfono, pero si ETA decide el alto el fuego, lo grabaran en una cinta de vídeo (...). Si recibes un mensaje de texto diciendo 'fue bueno verte en Londres’, ésa será tu clave para verme en París al cabo de unos pocos días fuera del Gare du Nord a las 2 de la tarde y tendré la cinta”.

Por tanto, existe la posibilidad de que Rubalcaba conociese casi al mismo tiempo que el periodista británico el inminente alto el fuego. Esto, en caso de que Clive Myrie hubiese informado a las autoridades británicas.

Sin embargo, es evidente que al relato del periodista le falta el dato de la fecha exacta en la que quedaron y el momento en que la acordaron, y que esta información que falta en el texto de Myrie, tampoco la facilitó ni a las autoridades británicas ni a las españolas. El Ministerio del Interior ha declinado dar cualquier explicación a LA GACETA sobre el necesario interrogatorio al periodista de la BBC y ha respondido que “el ministerio no interroga a nadie y que eso deben hacerlo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”.



Fuente: La Gaceta (www.intereconomia.com)

No hay comentarios:

© 2011 La Nación Digital /La Nación Digital y la administración se reservan los derechos de opinión y no tienen por que coincidir ni se responsabilizan de las opiniones vertidas por los colaboradores y/o visitantes en el interior de la web. A su vez se reservan los derechos para colaborar con las autoridades en caso de infracción de cualquier artículo del código penal.

Estadísticas lnd