El Papa anima a proponer el “valor universal de Dios” en tiempos de “relativismo”. - La Nación Digital

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domingo, 21 de agosto de 2011

El Papa anima a proponer el “valor universal de Dios” en tiempos de “relativismo”.

Benedicto XVI se dirigió ayer a casi dos millones de jóvenes provenientes de todo el mundo con un maravilloso discurso pronunciado en Cuatro Vientos. No se recuerda que se haya producido nunca una concentración católica más multitudinaria en la historia de España. La lluvia, que interrumpió las palabras del Pontífice durante apenas 10 minutos, no logró deslucir una ceremonia para la que los peregrinos habían esperado durante horas.

La fe, el valor y el arrojo para acabar con el relativismo moral fueron las claves del mensaje que el Pontífice lanzó a los jóvenes.

“La fe no se opone a vuestros ideales más altos. Al contrario, los exalta y perfecciona”, dijo. Y les animó de esta manera a no desistir en su búsqueda del bien: “Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor. No os conforméis con menos que Cristo”. Las adversidades no son un obstáculo insalvable para el Pontífice: “No tengáis miedo al mundo ni al futuro ni a vuestra debilidad”.

El Papa lamentó la pujanza de una “cultura relativista” que “renuncia y desprecia la búsqueda de la verdad, que es la aspiración más alta del espíritu humano”.

En este sentido, Benedicto XVI fue sensible a la desorientación que sufren en la actualidad muchos jóvenes en una época de crisis tanto económica como de valores y les aconsejó que pidan a Dios que les ayude a “descubrir vuestra vocación en la sociedad y en la Iglesia”.

Una vocación que puede revelarse en varios sentidos. “A muchos, el Señor los llama al matrimonio, en el que un hombre y una mujer, formando una sola carne, se realizan en una profunda vida de comunión”.

Y quiso incidir en la idea de que “reconocer la belleza y bondad del matrimonio significa ser conscientes de que sólo un ámbito de fidelidad e indisolubilidad, así como de apertura al don divino de la vida, es el adecuado a la grandeza y dignidad del amor matrimonial”. Pero el Papa no olvidó a los jóvenes que son llamados por Cristo: “ Qué hermoso es saber que Jesús te busca, se fija en ti y con su voz inconfundible te dice también a ti: “Sígueme” (cf. Mc 2, 14). En ambos casos, remarcó la necesidad de “permanecer en su amor como amigos”. En una clara referencia al sacramento de la confesión, en el que tanto ha incidido durante estos días, se refirió a Santa Teresa de Jesús: “¿Cómo se mantiene la amistad si no es con el trato frecuente, la conversación, el estar juntos y el compartir ilusiones o pesares?”

Benedicto XVI acabó su discurso con un mensaje muy personal a los jóvenes: “Rezo por vosotros con toda el alma. Os suplico que recéis también por mí”.

Los miles de peregrinos acogieron sus palabras con fervor y con fuerza necesaria para la pernoctación en Cuatro Vientos, donde amanecerán hoy para participar a la misa con la que Benedicto XVI concluirá la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid.


Fuente: La Gaceta (www.intereconomia.com)

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