topads

viernes, 16 de diciembre de 2011

El Atlético de Madrid vence el trámite contra el Rennes.



El Atlético de Madrid certificó su pase como primero de grupo a la siguiente fase de la Europa League en un partido gris en el que los de Manzano, pese a exhibir un juego que deja mucho que desear, derrotaron a un Rennes repleto de suplentes por tres goles a uno. El equipo rojiblanco se marchó al descanso con clara ventaja tras los goles logrados por Falcao, tras un penalti cometido sobre Adrián, y por Domínguez tras un remate de cabeza en el que el meta visitante no estuvo muy acertado. Ya en la recta final de la segunda parte, muy deficiente también por parte del equipo colchonero, Arda Turan logró el tercero de los suyos desde dentro del área. Mandjeck logró el tanto del honor visitante. El triunfo sirve a los madrileños para evitar rivales de la talla del Manchester United de De Gea o el Manchester City de Agüero en el sorteo de este viernes.

El Rennes sorprendió al escaso público asistente al Vicente Calderón y comenzó bien colocado y muy dinámico en tareas ofensivas ante un Atlético que, con su pasividad, permitió a los de Antonetti poner un nudo en la garganta a la parroquia local en varias ocasiones durante los primeros veinte minutos de juego. Varias y peligrosas internadas por la banda derecha francesa sirvieron como aviso de la oportunidad más clara de los visitantes, el remate de cabeza al larguero de Mavinga, que estuvo cerca de significar un nuevo mazazo a la ya deteriorada moral colchonera. A la media hora de juego, los de Manzano habían protagonizado tan sólo una llegada con peligro, lo que les valió para convertirse en el foco de los pitos de la grada.

Con el paso de los minutos, la falta de ritmo acabó por apoderarse por completo de un encuentro en el que el Atlético, lejos de maquillar la mala imagen mostrada en los últimos partidos, hizo todo lo necesario para empeorarla. El panorama gris que tenía ante sí el equipo español se aclaró poco antes del descanso gracias a un penalti cometido por Mandjeck sobre Adrián, que se encargó de transformar en el primer gol del choque el colombiano Radamel Falcao. El portero visitante Diallo terminó de resolver el entuerto rojiblanco con su inestimable colaboración, tan sólo cuatro minutos después, en el gol de cabeza de Álvaro Domínguez. Se llegó al final de una primera mitad en la que el resultado, potenciado por la victoria momentánea del Celtic sobre el Udinese, fue sin duda la mejor noticia para los madrileños, despedidos con una pitada en su camino al túnel de vestuarios.

Sin cambios, con el partido y con el primer puesto de grupo sentenciados, comenzó una segunda parte en la que el Atlético, lejos de bajar el pistón, estaba obligado a mejorar el pobre juego y la casi nula actitud mostrada durante los primeros cuarenta y cinco minutos. A los cuatro minutos de la reanudación Diego desaprovechó una clara oportunidad para instalar la goleada en el marcador con el tercero de los suyos. El vigoroso regreso colchonero al terreno de juego se quedó sólo en un espejismo a tenor del nuevo cúmulo de imprecisiones locales y de las peligrosas llegadas visitantes que fueron resueltas con solvencia por un destacado Asenjo. Con más de media hora por delante aún, se comenzaron a escuchar los gritos con los que ya está acostumbrado a lidiar Gregorio Manzano y que reclaman la presencia del sevillano Reyes en el terreno de juego.

Justo antes de la entrada de Miranda en el campo en sustitución de Perea, Diallo compensó su error en el segundo tanto del Atlético al ganar un mano a mano a Diego cuando ya se cantaba el tercero. A medida que se acercaba el final del partido, fueron oyéndose los ya habituales cánticos de desaprobación de la afición rojiblanca dirigidos tanto al banquillo de su equipo como al palco. A falta de quince minutos para la conclusión, Manzano retiró del césped a Diego para dar entrada a Tiago con la mente puesta ya en el enfrentamiento de este domingo ante el Betis. Un gol de bella factura en los instantes finales de Arda Turan, sustituido poco después por Juanfran, y el del honor visitante, obra de Mandjeck y en el que la zaga local no existió, sirvieron para cerrar una noche en la que el Atlético aprobó en cuanto a los números y suspendió, una vez más, en cuanto a actitud y juego.



Fuente: AS (www.as.com)

0 opiniones:

© 2011 La Nación Digital /La Nación Digital y la administración se reservan los derechos de opinión y no tienen por que coincidir ni se responsabilizan de las opiniones vertidas por los colaboradores y/o visitantes en el interior de la web. A su vez se reservan los derechos para colaborar con las autoridades en caso de infracción de cualquier artículo del código penal.

Estadísticas lnd