topads

domingo, 11 de diciembre de 2011

No me gusta Twitter




Desde hace un tiempo se viene hablando de una nueva red social, Twitter, que se define como un “microblogging”. No es que sea un experto en la jerga informática, pero está claro que si un blog es una página personal gratuita en la que una persona puede publicar lo que se le antoje, el “microblogging” será algo similar pero para individuos más perezosos o que no tengan tanta maña como para escribir una entrada entera digna de publicar (y, por lo tanto, decidirán conformarse con hacer pública una pobre frase).
Para ser sinceros, a día de hoy ni me he creado cuenta en ese sitio ni tengo intención de hacerlo. ¿Para qué voy a querer publicar frases cortas pudiendo despacharme a gusto con una entrada que pueda ocuparme, cuando la preparo, hasta tres folios de Microsoft Word?

Recuerdo que descubrí la existencia de Twitter cuando comenzaron a mencionar dicha red social por los telediarios. Al parecer, a los políticos, artistas o demás personajillos mínimamente influyentes en la opinión pública por su profesión les resultaba más cómodo comunicar sus impresiones con una frase por Internet que hablando en directo ante los periodistas.
Desde que los famosos descubrieron Twitter no hemos parado de ver polémicas surgidas en torno a lo publicado ahí: desde Alejandro Sanz (cuando, tras unas declaraciones suyas, no se le entendió que se refería a la atleta Marta Domínguez y no a Marta del Castillo), pasando por Dani Martínez (otro más de esos cutres humoristas de “Otra movida”, que al parecer montó una buena polémica cuando criticó al tal Justin Bieber en su cuenta de Twitter; aunque este no es un asunto del que sepa mucho porque la información únicamente me ha llegado de oídas al no tener ningún interés en ese tipo de “telebasura”) y finalizando con Rubén Pérez y Álvaro Domínguez (ambos futbolistas formados en la cantera del Atlético de Madrid, uno del Getafe y otro del equipo colchonero, realizaron en sus cuentas la habitual crítica de “robo” tras jugar un partido en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid).
En el caso de los famosos puede parecer justificable el hecho de que prefieran emitir sus comunicados por Internet antes que presentarse ante la prensa… más que nada, porque los periodistas pueden llegar a ser muy cansinos cuando plantan sus cámaras de fotos en las narices de uno mientras no paran de repetir las mismas preguntas una y otra vez.
Sin embargo, ¿qué ventaja ofrece Twitter a la gente corriente? ¿La emoción egocéntrica de que el amiguete de turno lea algo que le ha pasado o que ha hecho uno mismo horas antes de publicarlo? La verdad es que no veo en Twitter ningún aspecto que le haga superior a Tuenti o Facebook; al contrario, lo considero mucho más simple y aburrido.

De todos modos, con esto de las redes sociales hay que tener mucho cuidado porque se están convirtiendo en un nuevo blanco de la delincuencia organizada y tampoco podemos estar muy seguros de quien puede acceder a nuestra información o fotografías de nuestra vida privada. Además, no podemos olvidar el hecho de que pueden llegar a ser tremendamente adictivas y provocar el aislamiento personal del individuo, que perfectamente tiene que ser calificado de adicto si se le encuentra siempre conectado a uno de esos sitios, esperando el comentario del pesado de turno o el “Me gusta” de quien sea. ¡Hay que ver el daño que ha provocado la telefonía móvil incorporando el Internet entre sus complementos!

Regresando al tema original de Twitter, recomiendo a todas las personas que sienten que tienen algo que decir al mundo que escriban una bitácora antes que crearse una cuenta con la que únicamente poder poner unas escasas frases. No creo que al mundo le interese que Vanesa o Paquito hayan salido decepcionados de un cine porque la última cutrez romántica de los judíos de Hollywood les ha resultado muy deficiente para lo que esperaban; en cambio, a la sociedad le puede resultar más productiva la opinión de los sujetos mencionados sobre temas más importantes como la violencia doméstica (término preferible al de violencia de género), la crisis de valores, el apatricismo, la inmigración o la posible guerra entre la República Islámica de Irán y la coalición Estados Unidos e Israel dirigida por la oligarquía mundial sionista. Eso sí, Vanesa y Paquito no deben preocuparse del hecho de que la gente desconozca su blog… ¡para algo existen el “spam” y los enlaces que pueden publicarse en las redes sociales!

0 opiniones:

© 2011 La Nación Digital /La Nación Digital y la administración se reservan los derechos de opinión y no tienen por que coincidir ni se responsabilizan de las opiniones vertidas por los colaboradores y/o visitantes en el interior de la web. A su vez se reservan los derechos para colaborar con las autoridades en caso de infracción de cualquier artículo del código penal.

Estadísticas lnd